El vendedor


le-vendeur caratulaLos fuegos artificiales de las grandes producciones de la semana vuelven a tapar al cine modesto pero necesario. El vendedor (2011), del debutante canadiense Sebastien Pilote, llega tarde tras competir en Sundance y dar la vuelta al mundo de los festivales de cine que detectan la excelencia. Pero llega, y con la esperanza de que pase la prueba de los siete días en cartel.

La propuesta es un inquietante drama psico-social que enmarca con sutileza, para mayor gloria de la inteligencia del espectador, nada menos, que las pulsiones internas y externas que fuerzan las crisis contemporáneas. Un reno muerto que mancha de sangre el plácido y bello paisaje nevado nos avisa desde el principio de que el viaje no es de placer. El frío invierno golpea con viento una pequeña localidad del Quebec, una comunidad paralizada por el hielo y por el cierre de la fábrica de papel que les dio el pan y la tarjeta de crédito.

El paisaje helado como metáfora del largo invierno de la crisis

El paisaje helado como metáfora del largo invierno de la crisis

Película casi documental, de exteriores, de calles congeladas de difícil circulación que son puro cine de imágenes sin necesidad de palabras, como la desolación y la dificultad de vivir, que son el barro que ensucia y la tormenta que abofetea, o los palmos de nieve que todos los días hay que limpiar como un castigo para no desaparecer. Mientras, en una desasosegante y repetitiva cuenta de días sin trabajo, los obreros, enfundados en pieles caras, herencia de la bonanza del trabajo y de la burbuja del gasto, se manifiestan cincuenta, cien, doscientos días, en torno a una hoguera hecha con sus restos.

Pero alguien da soluciones, Marcel Lévesque, el “Amigo de Todos” (magistral Gilbert Sicotte, hilo conductor y alma del film), vendedor de coches de alta gama y de ilusiones. El “Hombre-CocaCola” fabricado para triunfar, chispeante, optimista, sonriente con falsedad como inversión, inconsciente social. No quiere jubilarse, su obsesión es el rendimiento, acumular medallas, reconocimiento laboral y felicitaciones de un patrón que parece su padre y su director espiritual. Su hogar es un taller, sus relaciones son telefónicas, sus adorados hija y nieto esperan su turno tras la venta, siempre una más, por el trofeo del mes, por el golpecito de aprobación en la espalda.

Vendiendo felicidad: un coche nuevo

Vendiendo felicidad: un coche nuevo

El perfecto comercial pronto nos muestra su sombra, su complejidad de víctima y de verdugo. Son los gestos y matices de una interpretación sublime, quien nos arrastra a su muy humana dependencia social y, también, a su amoral seducción de arribista. Pero no es un villano, ni un héroe, y tiene demasiado en común con las contradicciones de todos. El “Representante de la Felicidad” ofrece irresistible confort inmediato, calmantes de conflictos internos y externos con sueños pueriles que salvan el presente. Y no engaña, es su propio vacío proyectado, el aquí y el ahora que el dinero o el préstamo facilita.

Un final de extrema dureza nos alerta de los riesgos de la vida ciega y de una sociedad contemporánea que reparte vendas para que su rueda productiva y enajenada nunca pare. Y todas las alarmas se encienden tras la ruptura abrupta y dolorosa de la costumbre adormecida, de la rutina plana y líquida de no pensarnos moralmente.

el vendedor fotoEl rostro de la crisis que sufrimos es la del vendedor Marcel. Parte de un sistema que potencia valores individualistas y competitivos malsanos, que convierte las relaciones sociales en intercambios de hipocresía sin vínculo. El vendedor inconsciente somos todos, comerciales de un capitalismo radical e inhumano que ya corre por nuestra sangre como una célula más; un mandato asimilado en la “socialización-publicidad” en la que nacemos y morimos, con una función: hacernos producto con precio, objeto de usar y tirar en el Gran Mercado que es la vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s